Jueves, octubre 19, 2017
Home > Destacada2 > Entrevista
General Rodríguez Torres no descarta estallido social en Venezuela

Entrevista
General Rodríguez Torres no descarta estallido social en Venezuela

Miguel Rodríguez Torres, mayor general del ejército venezolano, alguien muy cercano al fallecido Hugo Chávez y exministro del Interior en el Gobierno de Nicolás Maduro, es visto ahora por la cúpula chavista como un rival


El mayor general del ejército venezolano Miguel Rodríguez Torres fue los ojos y oídos de Hugo Chávez durante la década que estuvo al frente de los servicios de inteligencia.

Fue tan cercano al extinto mandatario que estuvo ahí cuando fue anunciada la muerte de Chávez hace cuatro años. Por ello no extrañó que Nicolás Maduro lo escogiera para integrar su equipo.

Sin embargo, solo estuvo un año en el cargo de ministro del Interior y desde entonces es visto por algunos en la cúpula chavista como un rival, pues en las encuestas figura como el dirigente oficialista mejor valorado. Rodríguez Torres conversó con DIARIO LAS AMÉRICAS sobre su salida del cargo, aspiraciones, la posibilidad de un golpe militar y sobre el caso del encarcelado dirigente opositor Leopoldo López.

-Cuando el presidente Maduro anunció su salida del Ministerio del Interior dijo que se iba a descansar unos días y que volvería a otro cargo, pero ya han transcurrido más de dos años. ¿Qué pasó?

-La razón no la conozco. Después de mi salida se me llamó para trabajar en el Ministerio de Minas que se iba a crear y no lo acepté, porque yo no apoyo el proyecto del Arco Minero y no podía trabajar en un proyecto en el que no creo y que creo perjudicial. Ahora eso de las vacaciones es relativo porque aunque no tenga un cargo administrativo no quiere decir que no esté trabajando. Yo soy productor agropecuario, doy clases.

-Hay quienes dicen que el presidente lo despidió porque lo veía como una amenaza. ¿Aspira a la Presidencia?

-Aspirar ahora a la Presidencia es extemporáneo y la angustia de la gente no está en eso. La angustia de la gente está en solventar sus necesidades básicas elementales: Tener la medicina para los enfermos, la comida y frenar los homicidios y secuestros (…) He estado haciendo muchísimas reuniones con todos los sectores del país, a los que les he pedido entender que la profundidad de la crisis es tal que un solo sector no la puede resolver. Tenemos que sumar todas las fuerzas para poder salir de esto. Tenemos tres años en una crisis gravísima y no hemos podido salir de ella porque seguimos con un discurso vacío y con propuestas que no van a la raíz de los problemas.

-Dice que la crisis persiste porque la receta aplicada no es la correcta, pero el Gobierno insiste en su fórmula: más controles y en culpar a los empresarios y opositores.

-Uno de los peores errores que puede cometer un líder es no asumir la verdad, inventar excusas y buscar culpables. Aquí hay una combinación de cosas. Hay una cantidad de fallas en el manejo de la economía que debemos reconocerlas, sino jamás las corregiremos y también hay sectores de la oposición y del empresariado que se valen de esas fallas para actuar políticamente contra el Gobierno. Ahora la forma de vencer a la guerra económica es con las medidas correctas. ¿Quién es el culpable de que el dólar tenga tres precios en Venezuela? ¿La oposición? No, el Gobierno y ese es el primer factor perturbador de la economía.

-¿Cuál es el balance que hace de la gestión de Nicolás Maduro?

-La crisis económica es el principal balance. La crisis es porque no se han tomado medidas y las que se han tomado han sido a destiempo. Por los resultados puedes evaluarlo.

-¿Chávez se equivocó escogiendo a su sucesor?

-Juzgar la decisión del comandante Chávez es muy difícil y no quiero hacerlo, porque cuando él seleccionaba a alguien lo hacía para que tuviera éxito, no para que se equivocara.

-En los últimos años los militares han adquirido más poder. Hoy controlan todo lo que tiene que ver con la distribución de alimentación y medicinas y eso hace que muchos crean que ellos son quienes gobiernan. ¿Eso es así?

-No creo eso (…) pero si nos guiamos por las formas, aquí no gobierna nadie. Porque para la Asamblea aquí no hay Presidente y para el Presidente no hay Asamblea, estamos como un barco a la deriva.

-El Gobierno se la pasa denunciando conspiraciones, hace un mes detuvieron a nueve militares presuntamente por tramar un complot. ¿En verdad hay conspiraciones?

-Las conspiraciones son ciertas. Cuando Chávez ganó las elecciones el 6 de diciembre de 1998 allí comenzó la conspiración. Ese día el entonces jefe del Ejército hizo un recorrido por unidades de Valencia, Maracay y Caracas incitando al desconocimiento de los resultados. Después vinieron la huelga general de 2001, el golpe del 11 de abril de 2002, el paro petrolero, las guarimbas (protestas). Aquí ha habido conspiraciones todo el tiempo, pero si las hay ahora no puedo decirlo. Yo escucho las cosas que dice el Gobierno y ciertamente algunas me parecen un poco absurdas.

-¿Hay posibilidades de un golpe?

-Hoy por hoy no veo posibilidades de que una conspiración derroque al Gobierno, la salida tiene que ser y será electoral. El Gobierno debe abrir los cauces para la participación ciudadana, que la crisis se defina por la voz del pueblo. Chávez lo dijo siempre: La voz del pueblo es la voz de Dios.

-Pero el Gobierno no quiere escuchar esa voz. El año pasado obstaculizó el revocatorio y no se celebraron las elecciones regionales.

-La Constitución es tajante sobre cuánto dura el mandato de un Gobernador y no dice que si hay crisis se puede le prorrogar el mandato, las elecciones se deben hacer aunque sea con una cajita y un papelito. Es violatorio de la Constitución no hacer las elecciones cuando son (…) cerrar las puertas a la democracia es abrírselas a la violencia.

-¿La no celebración de las elecciones no refuerza las acusaciones de que Venezuela es una dictadura?

-Claro. ¿Qué hizo Chávez desde que llegó al poder? Convocar elecciones casi todos los años (…) Cuando le solicitaron el revocatorio, él maniobró políticamente (para retrasarlo), pero cuando la presión hizo notoria la necesidad de celebrarlo él lo asumió como un reto (…) La democracia no puede ser buena cuando me beneficia y mala cuando no.

-¿Si el Gobierno sigue por este rumbo qué nos espera? ¿Un estallido social?

-Cuando uno maneja escenarios ese es uno posible que no se puede descartar. Yo no lo veo como el más probable, pero es un escenario posible producto de las condiciones objetivas: El dinero no alcanza para la comida, no consigues medicinas y la violencia en la calle.

-¿Vistas las denuncias que hizo el exfiscal Franklin Nieves usted cree que Leopoldo López está correctamente condenado o no?

-Nunca tuve acceso a esas actas. Yo no participé en eso, no es que me esté excusando, sino que conozco el proceso. Nunca fui al juicio ni nada y por lo tanto no puedo decir si está bien preso o no. Lo que puedo decir es que había bastantes razones para meterlo preso. Ahora creo que políticamente fue un error, pudieron abrirle un juicio en libertad porque él es una piedra en el zapato en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). En la MUD no lo quiere nadie.

-¿Lo convirtieron en un mártir?

-Fue un error encarcelarlo y victimizarlo. Ahora aparece como el líder opositor más valorado, si estuviera en la calle seguramente ni figuraría en las encuestas.

-Recientemente fue condenado un sargento de los servicios de inteligencia (Sebin) como responsable de la muerte de Basil Da Costa, uno de los fallecidos en la protesta por la que López está preso. ¿No teme que usted termine siendo procesado por lo ocurrido ese día?

-En lo absoluto. Cuando hay ese tipo de marchas el Ministro le ordena al Viceministro de Seguridad Ciudadana que se reúna con todos los cuerpos de seguridad. El día previo yo convoqué esa reunión, no quise delegarlo en el viceministro (…) El Sebin no tenía instrucciones de estar allí. El Sebin no depende del ministro, ellos no asistieron a la reunión, pese a que el director fue invitado. El que llegó fue el subdirector y una vez que la reunión terminó. Las instrucciones al Sebin siempre son las mismas: Ustedes permanecen acuartelados y a lo sumo comandos motorizados pueden salir a reportar si hay grupos radicales o no. Yo me asombro al ver que había comandos del Sebin en el centro de Caracas e inmediatamente pedí las grabaciones y observamos que hubo instrucciones de que los comandos salieran, instrucciones de sus jefes naturales. El Sebin depende de la vicepresidencia, yo no tenía control sobre él.

 

Cortesía: Diario Las Américas/Juan Francisco Alonso

A %d blogueros les gusta esto: