Jueves, septiembre 21, 2017
Home > Destacada1 > Editorial
Un inicio con vocación de larga vida

Editorial
Un inicio con vocación de larga vida

CAFÉ Y CAFÉ

Un inicio con vocación de larga vida

A quienes abren por primera vez nuestra revista, les ofrecemos  anuncios de libro abierto, de páginas por leer y por escribir, de palabras que no pueden estar en cautiverio, y de expresiones que tienen que ser libres y que, por tanto, se alejan y se acercan en un desenvolvimiento naturalmente humano, democrático y afectivo, impulsado por los estadios críticos de la conciencia. Es el anuncio de una revista que aspira la concurrencia de opiniones, noticias, reportajes, expresiones culturales, y las mejores manifestaciones del espíritu.

Este proyecto sólo será posible con la gente que leyendo, escribiendo, u opinando, lo hagan suyo y de su cotidianidad. Pioneros bien calificados están empujando esta iniciativa, pero sólo en la medida que se manifieste  su condición popular, podrá ser sostenible en el tiempo y una presencia diaria en cada casa, y sobre todo, en cada mesa de centros de trabajo, coloquios de estudiantes y profesores, juntas de profesionales,  encuentros sindicales, círculos de estudio y  de análisis, de intercambios en los descansos de las  faenas campesinas, y en  reuniones de amigos que se juntan para conversar coincidencias y disensos.

El café se asocia a la semilla, a la simiente que termina y vuelve a comenzar. De eso se trata. Habrá opiniones y noticias que aparecen en medio de fanfarrias, tienen su vida, terminan, y pasan a su condición de abono para nuevas expresiones que también serán recibidas con alborozo. Todo esto en un ciclo interminablemente vital. Es un fruto negro, colorado y de otros matices, que se abre paso en extensiones verdes. Granos que emergen de la sombra que le proporcionan los árboles frondosos. Juego entre lo grande y lo pequeño que despierta la curiosidad de quien lo cultiva y de quien presencia durante estancias cortas su floración. Es lo más parecido al forcejeo de las ideas que se expresan sin que se anuncien concurrencias y que, sin embargo, se abren espacios comunes donde las palabras juegan para parir palabras y realidades insospechadas de convivencia.

Es el ejercicio de la democracia. Es la pugna de los argumentos que contradicen otros que parecían irrebatibles. Son corrientes del pensamiento alejándose y acercándose en una sinergia existencial. En el medio de ese movimiento incesante, aparece el café, tinto o claro, dulce o amargo, frío o caliente, con o sin leche, corto o largo, expreso o guayoyo,  entre los que adhieren una corriente u otra, u otras más. Bajo esas condiciones se hace el milagro y adviene la comprensión de las cosas entre todos, por obra y magia del seductor aroma del café. Y así, entre café y café se cierran los acuerdos.

Invitación abierta a Café y Café.

A %d blogueros les gusta esto: